Cuanto más sabes de ahorro energético más caminos surgen, y lo hacen en forma de raíz o de árbol infinito. Poco a poco tenemos que sistematizar estos conocimientos y hacerlos lo más absolutos posibles: se deben plasmar acciones ecológicas claras y simples, no podemos caer en las trampas de los negacionistas. Desterraremos la idea de que reciclar no sirve. Cada gramo de plástico reciclado, cada botella reutilizada o cada abonado que realizamos con materia orgánica procedente de restos de nuestra propia comida importa. Ahorra combustible, recursos, y a la larga sufrimiento para el planeta. Estos conceptos serán una obviedad para los que ahora tienen entre 0 y 10 años en los países desarrollados , porque les va a afectar principalmente a ellos tanto el cambio climático como la contaminación (en el tercer mundo ya mueren y lloran por los desastres crecientes en el clima, por la falta de comida, la falta de agua, etc). Leía ayer que los países de África dieron un golpe sobre la mesa en la última reunión sobre el clima: "dejen de hablar ya, aprueben compromisos, nuestros niños se mueren, los ríos se secan y nuestros pueblos se empobrecen, basta ya de palabras, somos nosotros los que estamos pagando su crecimiento".
A modo de introducción recomiendo los artículos que he incluido más abajo.
La crisis como oportunidad, el País Semanal

